Estamos ante una de las sorpresas del año. Mark Mylod nos trae un Menú de varios platos que satisfarÔ los estómagos mÔs exigentes del cine.
De entrante, nos encontramos una idea arriesgada pero ingeniosa. Una presentación que ya de primera instancia te deja con una inquietante sensación de interés, saboreando los pequeños brotes que nacen en su presentación. A este plato lo llamaremos
"La inquietante Propuesta"
De Primer Plato una atmosfera macabra, tensa, con una mĆŗsica que apenas se escucha pero que impacta, con una melodĆa de misterio que se te introduce en tu cabeza y que sólo el director con ciertos detalles sonoros muy acertados que nos hacen eco, consigue conectarnos de nuevo a la historia y establece una perfecta conexión que acentĆŗa el misterio creado en la primer plato. A este plato principal lo llamaremos:
" Atmosfera Perfecta"
De segundo, nos aferramos a la indudable audacia para conducir una historia de manera que el misterio se sazone con un toque de comedia, comedia negra al mĆ”ximo exponente y que no sólo no le pierde la cara al tono general de la pelĆcula sino que le da un sabor mejorado que pocas pelĆculas del gĆ©nero sabrĆan fusionar, un segundo plato suave pero con una sensación de querer seguir degustando platos hasta que el cuerpo te haga parar. Un guion con un sabor a nuevo. Este plato se presenta como :
"Fusión Cómica"
Hemos dejado un hueco para un tercer plato, quizĆ” el plato con mĆ”s peso y que a pesar de dejarnos el tĆpico hueco para el postre, queremos terminarlo y si se pudiese limpiar el plato con los Ćŗltimos restos de pan mejor que mejor.
En este plato destacaremos o presentaremos a una Joy excelente, una actuación que impresiona. Su mirada habla por si sola, su expresión dice mÔs incluso de lo que se le pide a la historia.
Por encima, esta la superlativa actuación del Cheff interpretado por Finnes. Tan solo con su semblante es capaz de trasmitir todos los estados de animo que se necesitan para su personaje. Cada movimiento, cada palabra, cada gesto llevan la historia a un rincón del restaurante por descubrir, lo impregnan de todo aquello que el trabajado guion necesita.
A este plato lo llamaremos
" Grandeza Interpretativa"
Por último y no menos importante nos comeremos el postre. Esta claro que nos hemos dejado el hueco, simplemente porque el transcurrir del menú es excelente y esta perfectamente medido para que tengamos el hambre justa para la satisfacción final.
El desenlace es como una mezcla de sabores, dulce por terminar la tensión acumulada en todo el metraje y el tono de sal justo para rebajar la expectativa que pudiĆ©semos tener para con el final. Acabamos con la sensación perfecta que te deja cuando querrĆas mĆ”s, pero sabes que una cucharada extra puede hacer que estropees todo el menĆŗ.
El postre se llamarÔ " Explosión de Sensaciones"
Siempre da gusto cuando acabas una gran comida que te inviten a un chupito para rebajar y hoy, no podĆa ser menos. Este pequeƱo brebaje es el que nos harĆ” asimilar el mensaje que deja la pelĆcula, todos aquellos detalles que nos han hecho disfrutar de esta experiencia, de Ć©sta rareza del cine.
Porque despuĆ©s del postre, toda esa mezcla de sensaciones y sabores deliciosos es demasiado fuerte para que la pelĆcula pase del tĆpico thriller a otro de otro mundo, necesitamos que el poso que deja la primera sensación se asiente en el estomago hasta que la digestión, te termine de dejar ver el excelente menĆŗ que has visto en pantalla.
No voy a desgranar el mensaje, no voy a hablar de ello por la simple razón de que nadie debe perderse el menĆŗ de Fiennes-Joy-Mylod porque sĆ, es el mismo para todos, pero no a todos les apetece el mismo chupito para rebajar, no todo el mundo tiene las mismas conclusiones, no nos deja a todos el mismo poso al hacer la digestión, y eso es la esencia del cine.
No a todos nos gustan las mismas salsas ni las mismas especias pero sà sabemos valorar cuando estamos ante un buen menú y éste, comandado por Mylod, indudablemente lo es.
